Arte
El arte debe habitar un lugar onírico, más allá de las barreras sensoriales. Nuestra percepción del arte entra a través de los sentidos —la vista, el oído…—, pero su comprensión reside en el corazón, no en el intelecto. La función del arte es abrir puertas a un lugar ajeno a nuestra experiencia cotidiana, un lugar donde reina la belleza.
Con esta premisa, y con el sueño de promover un arte consciente que trascendiera modas, tendencias o políticas regionales, se fundó la Michael Dunev Gallery en 1982 en San Francisco, California. Un antiguo tórculo de grabado, heredado de una amiga, impulsó en 1991 la creación de Aurobora Press, un laboratorio de arte dedicado al monotipo que produjo obras extraordinarias de artistas invitados en un estudio rodeado de jardines. Dos años más tarde, tras asociarme con otra persona, el taller se trasladó a la antigua estación de bomberos de la calle Natoma, situada detrás del recién inaugurado edificio del SFMoMA. Con el paso del tiempo y la evolución de las necesidades de espacio, la galería ocupó diversas ubicaciones en la ciudad hasta 1999; ese año cerré la galería, vendí mi participación en el taller y me trasladé a España para abrir un centro de arte contemporáneo en la localidad medieval de Torroella de Montgrí.
Durante los siguientes dieciocho años, la galería organizó exposiciones periódicas de arte contemporáneo español e internacional, acogió residencias artísticas por invitación y ofreció un servicio integral de asesoramiento artístico, consolidando una reputación duradera por exhibir obras excepcionales de artistas consagrados y de trayectoria consolidada.
En septiembre de 2017 cerré la galería, poniendo así fin a una trayectoria extraordinaria. La oportunidad de dedicarme a lo que más amo ha sido una experiencia indescriptiblemente enriquecedora, y me alegra haber realizado una modesta contribución al tejido cultural de nuestra comunidad. Ha sido un honor contar entre mis amigos más cercanos a muchos de los artistas con los que trabajé a lo largo de estos años, y guardo una profunda gratitud hacia aquellos coleccionistas apasionados cuyas adquisiciones permitieron la continuidad de la galería y cuya amistad atesoraré siempre.




























































